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Hacia una economía verde

ECONOMIA VERDE.- El concepto actual de economía verde se identifica con el desarrollo de economías sostenibles capaces de conservar el medio ambiente para las generaciones actuales y futuras, pero con grandes oportunidades para negocios y desarrollo económico en general. Existe una tendencia global hacia un modelo de producción y gestión verde impulsada por la necesidad de frenar el cambio climático que tendría importantes repercusiones en la sociedad actual a través de la generación de empleos.

ESTRATEGIAS DE LA COMUNIDAD EUROPEA.- Existen países europeos donde estas actividades empresariales de la economía verde ya representan de 2 a 5 % del empleo total y otro tanto de su PIB anual, comparable en muchos casos a los beneficios que producen algunos sistemas primarios de la economía, como la Agricultura y la Ganadería o a lo producido por los sectores de la industria alimenticia y la metalúrgica.

En marzo de este año, el Comité Central de la Comunidad Europea en Bruselas presentó su nueva estrategia de reformas económicas para los próximos 10 años, donde se contempla el impulso a la ‘economía verde e inteligente’ que podría generar 5.6 millones de empleos y la UE alcanzaría un PIB de 2% anual.

Esta Comisión de la UE propone cinco objetivos para lograr salir de la crisis con el apoyo de la economía verde: 1° Aumentar la taza de empleos de la población económicamente activa del 69% actual al 75% en el 2020; 2° Incrementar el nivel de inversión en investigación, desarrollo e innovación del 2.9% actual al 4% del PIB; 3° Reducir las emisiones en el 20%, lograr otro 20% en ahorro energético y 20% también en cuota de energías renovables; 4° Reducir la taza de abandono escolar del 15% de promedio actual a menos del 10% y aumentar la población entre 30 y 40 años con educación superior, ya sea tecnológica o universitaria del 31% actual al 40%; 5° La Comisión establece que en los próximos 10 años se reduzca en un 25% el número de personas que viven por debajo del nivel de pobreza, con relación a la cifra del 2008. Esto significaría sacar de la pobreza a 28 millones de europeos.

DIVERSIDAD DE ENERGIAS Y DE PRODUCTOS VERDES.- Algunos de los factores más notorios que han evitado la consolidación de la economía verde en el presente han sido muy simples y obedecen a la condición humana primitivista y conservadora que siempre considera una solución universal para los problemas de naturaleza global, tal como sucedió en el pasado con el petróleo.

No obstante, las opciones son múltiples en el portafolio de energías limpia. No solo son plantas hidroeléctricas, nucleares o de energía eólica, sino que existen también las que utilizan el hidrógeno, la energía solar, la geotérmica, la del mar, etc.. Asimismo, esa diversidad responde a diversas geografías y recursos físicos naturales. De esta forma, cada país, cada región o cada sociedad en particular puede tomar sus propias decisiones sin coincidir con la dinámica energética inscrita en un marco global.

ECONOMIA Y ECOLOGIA.- No es posible desvincular el tema ecológico del sistema productivo. Ahora mismo es imposible descuidar o menospreciar el tema ambiental en las grandes decisiones gubernamentales o de macro corporaciones ya que se tomaría un riesgo enorme e irracional. Los sistemas de certificación ambiental actuales otorgan una visión de la economía que va mucho más allá de los elementos tangibles, ya que proporcionan seguridad, continuidad y renovación, cualquiera que sea la actividad productiva o de servicios, además que proporciona un crédito social y cultural de gran trascendencia.

LOS DETRACTORES DE LA ECONOMÍA VERDE.- Aunque la crisis económica actual ha hecho retroceder en algunos casos los planes de la economía verde, ello es debido a que se desconocen las grandes oportunidades que ésta brinda a los empresarios y a los gobernantes. A pesar de que aun no es muy notoria la presencia de los productos y servicios verdes en el mercado actual, el sistema de mercado libre debe estar abierto a nuevas ofertas. Nadie puede ignorar ahora el desarrollo descomunal de los productos orgánicos, del ecoturismo y de las zonas de conservación que cada día avanzan muy rápido en todo el mundo.

ACCION.- Hemos llegado a un momento crucial en el equilibrio del planeta y no hay tiempo para esperar. El ser humano de hoy tiene que asumir la responsabilidad que de manera aleatoria le ha correspondido en el espacio de tiempo histórico que ha vivido y no puede cruzarse de brazos y esperar a que se confirman por la vía de los hechos las hipótesis del calentamiento solar, de la desaparición de recursos naturales y de la pérdida de grandes espacios litorales. La economía verde ofrece la mejor forma de afrontar este momento histórico de la civilización humana.