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La economía criminal global

El tráfico de drogas en el mundo tiene por lo menos dos siglos, mientras que esta actividad se ha instalado en Latinoamérica apenas en las últimas tres décadas. Primero se inició en los países andinos y luego se extendió hacia el Caribe y el resto de Sudamérica. Debido a sus ganancias descomunales, muy pronto se convirtió en la organización delictiva más importante de todas, además fue la primera economía que se globalizó y ha generado una compleja transformación de la sociedad, donde se construye una nueva estructura que ha modificado al tradicional régimen de la sociedad familiar, ha distorsionado el concepto tradicional de la cultura histórica y ha creado una nueva forma de hacer política que ha ido sustituyendo las funciones del Estado propiciando su debilitamiento y augurando su eventual colapso.

Aunque el origen de la economía criminal en Latinoamérica se ubica en Colombia, con ramas en Perú y Bolivia, pronto se extendió a otros países de Sudamérica y del Caribe, incluyendo a México en la actividad de trasiego en la ruta hacia los Estados Unidos que es el principal consumidor. En corto tiempo establece una nueva forma de organización productiva que transforma las tradicionales fórmulas administrativas y crea una nueva jerarquía de gran eficacia y productividad.

Desde principios de los ochentas se crearon numerosos grupos en casi todos los países del Continente que fueron incorporados a la gran mafia del narco. Existen ahora especialistas en la producción de materias primas, en la elaboración de drogas, en realizar el trasiego, en establecer las comunicaciones, en la distribución, en la comercialización, en la operación de los sistemas de defensa y de ataque a otros carteles competidores y a las instituciones jurídicas y policiales del Estado, a la prestación de servicios relacionados con sus actividades, al lavado de dinero y a las inversiones dentro de la economía formal.

Este mismo fenómeno ha ocurrido con países de otras regiones del Planeta, los cuáles han estado involucrados en esa actividad delictiva desde hace un par de siglos, como es el caso de Birmania, Laos y Tailandia en el Sudeste Asiático, la trilogía de Afganistán, Irán y Pakistán, en Asia Oriental, los países del Medio Oriente, los de la Cuenca Sur del Mediterráneo y los de la región del Caribe, incluyendo a México y a Centroamérica. Ahora mismo destacan los Estados Unidos que se han ido convirtiendo en productor, exportador, importador, lavador de dinero, proveedor de materias primas, de armas, de tecnologías avanzadas de comunicación y por supuesto en el principal receptor mundial de los beneficios de este género de economía. Lo mismo sucede – aunque en menor grado – con los países de Europa Occidental, Rusia, Japón y las naciones que formaron parte de la Unión Soviética.

En el presente ha surgido una nueva economía global donde se esfuman las fronteras, las soberanías nacionales y los conceptos de seguridad nacional. Este acento transnacional del narcotráfico se caracteriza por su fácil adaptación a los cambios, su control de la represión del Estado, la competencia con las demás organizaciones criminales y los efectos rápidos de las fluctuaciones del mercado. Asimismo, la economía criminal actúa con una rápida modificación de su estructura interna, con la pronta sustitución de sus colaboradores, su veloz interacción con otros países; con la incorporación de nuevos espacios a la red mundial, mas el establecimiento de alianzas y operaciones en diferentes regiones y países del planeta.

 

EJE DE LA ECONOMÍA CRIMINAL.– El narcotráfico es el eje de la economía criminal, coexiste con la economía formal y a informal, por lo que complica la lucha en su contra y dificulta entender los límites entre los tres tipos de economía existentes y la forma de combatirlo. Por otra parte, las enormes ganancias en efectivo, su concentración en un pequeño número de consorcios, su ubicación en países afectados por la crisis actual, el decrecimiento de las economía de las naciones, la inflación, la devaluación y la deuda externa permiten a los grandes carteles comprar bienes servicios y voluntades a muy bajos precios, gozar de un enorme margen de maniobra para presionar, influir eimponer decisiones. De esta forma se logra una fuerte presencia en las economías nacionales, se transmuta el poder económico y financiero en poder de la sociedad y se controla el poder político y militar, tanto para su defensa como para el ataque.

PENETRACION EN LA SOCIEDAD.- Mientras los narcotraficantes desarrollan su actividad como empresas nacionales y transnacionales aspiran a insertarse en la economía legal, en la sociedad, en el sistema político y a ser aceptados por las élites dirigentes a través de inversiones y empresas. Se movilizan hacia el campo inmobiliario, las explotaciones agropecuarias, la construcción, el comercio, los servicios, la recreación y todo género de industrias productivas. De esta forma nace el fenómeno de la mafia empresarial que generó el crimen organizado en Italia y la mafia de actividades lúdicas y entretenimiento en los Estados Unidos.

LOS BENEFICIOS DEL NARCO.- El narcotráfico contribuye por lo tanto a la generación de empleos, a la ampliación de los ingresos individuales y a una mejora notable en el nivel de vida para un considerable número de sectores debido en parte a las actividades, inversiones y consumos de los narcos que conduce a otros sectores de la economía nacional. Los sectores más beneficiados por el narcotráfico son: 1) Campesinos, 2) Laboratoristas, 3) Transportistas y representantes en otros países, 4) Los correos de ambos géneros 5) Sicarios 6) Consejeros legales, 7) Contadores, financieros y fiscalistas, Periodistas, comunicadores y expertos en relaciones públicas, 9) Empleados en sus empresas e inversiones legales, 10) Personas que se encargan de satisfacer la demanda de bienes y servicios de los narcos y de sus familiares, 11) Personas empleadas por los narcos para cooptar la voluntad de funcionarios públicos, policías, militares, gobernantes y funcionarios que realizan para el Estado labores de persecución del narco, 12) Personal de los centros e instituciones de rehabilitación de drogadictos.

BENEFICIARIOS FINALES DE ECONOMIA CRIMINAL.- La mayor parte de los beneficios del narcotráfico internacional es recibida y retenida en los Estados Unidos y en otros países desarrollados de alto consumo que son lavados y depositados en bancos, inversiones y propiedades de países ricos o en algunos paraísos fiscales especialmente protegidos por los gobiernos y los poderes fácticos que son controlados por los grandes capitalistas del mundo.

Los enormes gastos de los narcotraficantes no crean tantos empleos como la economía formal porque no invierten en infraestructura productiva, ni genera demanda de materias primas y de maquinaria, sino que aumenta la demanda de cierto tipo de bienes y servicios, primordialmente inútiles o suntuarios creando un fuerte crecimiento en la oferta y un estímulo para el alza de precios, provocando especulación, inflación, altas importaciones, por lo que el contrabando se vuelve una actividad muy rentable en detrimento de los productores nacionales.

LOS EFECTOS EN EL ESTADO.– Con estos mecanismos de producción de riqueza de la economía criminal, el Estado no recibe ingresos directos del narco, sino una parte de los que le llegan de los pocos negocios legales beneficiados por el narco que no compensan los altos costos de vidas humanas y de gastos desorbitados del Estado para tratar de controlar a estas agrupaciones ilegales con las Fuerzas Armadas, las policías y los servicios de inteligencia.