Entre Dos Guerras

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La declinación notable del mundo occidental en el presente está creando una grave confusión en la mente de sus líderes políticos e ideológicos. Mientras que unos de ellos persisten en el concepto neoliberal de crear y financiar guerras en lugares lejanos para obtener grandes réditos en el capital, tal como ha ocurrido desde la Primera Guerra Mundial, existe una nueva tendencia, encabezada por Trump apoyado por Angela Merkel y el Reino Unido que han iniciado una especie de guerra racial, donde los blancos anglosajones deberán ser los más beneficiados al rebajarles los impuestos y con la obtención de mejores salarios, obligando a las grandes empresas a permanecer dentro de sus fronteras nacionales.

Esta nueva concepción del mundo que ya cuenta con el apoyo de varias naciones de Europa, como Alemania, Reino Unido, Austria y Holanda, para solo citar a las más poderosas crearía un modelo de Estado que privatizaría a todas las instituciones que preservan la ley, incluyendo a jueces, policías y cárceles; a todas las que proporcionan la salud, la educación y los demás servicios sociales. Además de todas las infraestructuras nacionales, desde carreteras, puentes, lugares públicos, parques nacionales, museos, vías férreas, aeropuertos, instalaciones portuarias y de todos los servicios públicos como la electricidad, el gas natural y el agua.

A esta aberrante y absurda fórmula de convivencia social habría que añadir la grave problemática de que en todas las naciones de Occidente más desarrolladas se está creando una nueva demografía, donde las personas de edad avanzada que ya no pueden realizar ningún trabajo están creciendo en número con gran rapidez y las generaciones ‘x’, ‘y’ y ‘z’ ( que son los denominados ‘milenials’ )  aún no están capacitados y por lo general ya no quieren obtener educación superior y universitaria porque en diversas formas ya están logrando percepciones económicas suficientes para darles autonomía que según los estudios de analistas sociales es lo que más desean. Ya que el concepto de la familia cristiana va desapareciendo en todo el mundo actual y la mayoría de los jóvenes quieren vivir solos o con parejas ocasionales y sin procrear descendencia. Todo esto ha redundado en economías empobrecidas en la gran mayoría de los países de Europa.

Si a esta realidad se añade el problema causado por el poder creciente de las grandes empresas trasnacionales y de fusiones entre ellas que han ido confiscando los territorios agrícolas, ganaderos y mineros de los países subdesarrollados y han echado fuera a sus originales propietarios generando una enorme cantidad de aborígenes africanos y de países pobres del Medio Oriente que carecen de fuentes de ingresos y están en la búsqueda de su subsistencia, creando la cifra de migrantes hacia Europa más grande que ha existido en toda la historia de la civilización humana.

Otro tanto sucede en el Continente Americano, donde la nueva generación de políticos neofascistas está cerrando las fronteras a la emigración de millones de pobladores pobres de Centro y Sud América mediante métodos sadistas que fueron creados por miembros del FBI y la CIA, quiénes están lujosamente instalados en la Ciudad de México manipulando a las mafias criminales y a los cientos de miles de personas sin ocupación para destruir a dichos grupos en el territorio mexicano antes de que puedan llegar a la frontera con los Estados Unidos. La denominada ‘Iniciativa Mérida’ que apenas proporciona unos cuantos millones de dólares al gobierno mexicano para contener las migraciones de latino americanos es la fórmula oficial de esa malvada política estadounidense para conservar a las etnias latinoamericanas y caribeñas fuera de su territorio.

Será muy difícil que llegue a prevalecer en Occidente esta nueva ‘guerra racial neofascista’ pero no se podrá conjurar hasta que pasados los primeros meses del mandato de Trump y se hayan instalado sus ´halcones’ y sus xenófobos radicales en el aparato presidencial de los Estados Unidos, cuando se observe el gran fracaso del nuevo modelo político y se busque una nueva fórmula de convivencia social donde ya no existan las fronteras nacionales, la diferencia de etnias y la gran variedad de mitos colectivos radicales.

Adenda: Es probable que en algunas regiones del mundo, como es el caso de Siria en el Medio Oriente y de algunas naciones de Europa Oriental – como los de Hungría y Rumanía- se lleguen a generar eventos de violencia que causen muertes inocentes, pero no hay duda de que en pocos años los conflictos generados por el ‘neofascismo’ serán conjurados y el Mundo Occidental estará en paz de nuevo. Quizá bajo un nuevo orden mundial que ya no estará liderado por los Estados Unidos, ni será el inglés el lenguaje comercial, diplomático y financiero más común en el mundo, sino algún algorismo o icono de la nueva tecnología digital.