Gran Bretaña se aleja de la Unión Europea

GB

En un acogedor pueblito situado a 100 kilómetros al norte de Londres, desde 1445 se celebra una tradición llamada ‘carrera de las crepas’ donde las mujeres  van corriendo con sus delantales y un sartén en la mano donde llevan una crepa a la que le van dando vueltas sin que caiga al suelo hasta llegar a la iglesia en el centro del pueblo. Los partidarios de que Inglaterra salga de la Unión Europea han elegido a este gracioso festival como uno de sus primeros eventos políticos para promover su salida de la Unión Europea.

Uno de los muchos jubilados que participan en esta manifestación señala que ‘no le gusta que la UE meta sus narices en sus vidas’ mientras contempla una hoja de un folleto donde aparece una fotografía en blanco y negro que muestra en su parte alta un bache sin reparar en una carretera, mientras que en la sección inferior se ve un magnífico puente colgante sobre el cielo de Riviera en Grecia, donde está escrita una frase que dice: ‘Hay 35 millones de baches en la Gran Bretaña, pero su dinero va a parar en esos puentes de lujo en Grecia’

La militante y coordinadora del Partido Conservador regional, Liz St Clair, quién busca la salida de Gran Bretaña de la UE (Brexit) desea acabar con esas transferencias de dinero británico al extranjero y dice: ‘Somos europeos, pero queremos dejar el tren fuera del control de la UE’. Cuando Inglaterra se adhirió a la UE en 1975 ella tenía 17 años y ahora, 40 años después quiere actualizarse diciendo: ‘En aquel momento pagamos la cuenta, pero ahora es diferente y no lo permitiremos’

En una región de Inglaterra donde los inmigrantes son casi inexistentes no hay que hacer regulaciones sobre su circulación. ‘La pertenencia al club de la Unión Europea (UE) es demasiado cara’ señalaba George Harlock, líder local del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) y organizador local de la campaña anti-UE. Mientras en Londres, los círculos políticos y los medios de comunicación más populares se muestran entusiasmados por publicar la guerra fratricida entre ‘Leave.EU’ y ‘Dejar voto’, que compiten para ser etiquetados como miembros de la campaña oficial de la comisión electoral y recoger los 600 millones de libras esterlinas para las subvenciones públicas.

Existe una gran batalla entre ambos grupos para seguir o salir de la UE. Mientras ‘Leave UE’ está cerca del UKIP y destaca la defensa de las fronteras y la hostilidad hacia los inmigrantes de Europa del Este, ‘Dejar Voto’, que también está financiado por hombres de negocios está más cerca de los euroescépticos conservadores y hace hincapié en los beneficios económicos de estar en la Unión Europea. Según la campaña de ‘Leave UE’ el Reino Unido tendría más éxito económico si se sale de esta camisa de fuerza de la UE y de nuevo se convierte en la gran potencia mundial que solía ser en el pasado cercano.

Por su parte, el presidente del Gobierno del Reino Unido se está preparando para mover su fuerza a favor de la salida de la UE, pero le resulta muy difícil hacerlo en un país donde la prensa popular ha tardado mucho tiempo para publicar la depravación que hay en la UE, al grado de que ya varios ministros de Cameron están en su contra. Aunque los sondeos dan una ligera ventaja al ‘Brexit’ (Salida de la Gran Bretaña de la UE) y se anuncia una votación muy cerrada. Solo queda ver hacia donde se irá el alcalde de Londres, Boris Johnson, quién está en el mero centro del problema y parece que será el heredero de Cameron.

No obstante lo cerrado de esta lucha, la BBC de Londres acaba de publicar este viernes 19 que la Unión Europea y el Reino Unido llegaron a un acuerdo que intenta que los británicos apoyen la permanencia de su país en el bloque comunitario europeo en el próximo referéndum. Según Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo, el acuerdo se alcanzó después de dos días de intensas negociaciones en Bruselas y deberá aún ser confirmado en un referéndum en Reino Unido sobre su permanencia en la UE.

En un twiter del primer ministro británico David Camerón aparecido hoy viernes 19 de febrero se lee: ‘He negociado un acuerdo que da un estatus especial al Reino Unido en la UE. Lo recomendaré mañana a mi gabinete’. Por lo que se espera que se convoque la consulta sobre la permanencia británica en la UE para el 23 de junio próximo. El acuerdo contempla un compromiso entre el Reino Unido y los países de Europa del Este en cuanto al freno de emergencia para restringir las prestaciones a trabajadores comunitarios y a las ayudas por hijo. También establece el respeto mutuo entre los Estados miembros de la UE que deseen avanzar en la profundización de la Unión Económica y Monetaria y aquellos, como Reino Unido que no lo deseen.

Adenda: Aun cuando la votación para salir o no hacerlo de la Unión Europea en Gran Bretaña luce muy cerrada ahora mismo. Apenas hace un mes la proporción que había entre británicos que no querían salir de la UE era de 54%, contra 36% que si querían. Pero ahora mismo ya se impone una leve diferencia a favor del ‘Brexit’, por lo que en unos meses más que será el referéndum final, no hay duda de que Reino Unido abandonará a la UE. Como parte de un proceso inevitable de fragmentación en Europa que es debido a la presencia de varios factores geopolíticos simultáneos: la lucha global de divisas, el gran volumen de capital circulante en el mundo sin respaldo, la caída general de la producción industrial combinada con la crisis migratoria hacia el oeste de Europa, la crisis producida por la baja de los precios del petróleo y la intensificación de las amenazas de terrorismo en varias regiones del mundo.