Procesos Electorales de EUA

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El pasado día 1° de febrero del presente año se llevó a cabo la primera asamblea electoral primaria (caucus) en el estado de Iowa rumbo a las elecciones presidenciales que se realizarán hacia fines de este año. Los resultados prácticos de esta primera asamblea electoral de los dos partidos políticos básicos en Estados Unidos fueron de un empate técnico entre Clinton y Sanders (49.9% – 49.6) para los demócratas y de 27.7% para Ted Cruz, 24.3% para Trumph y 23.1% para Marco Rubio entre los candidatos republicanos.

En los hechos, las primarias de Iowa son un viejo escenario teatral de los procesos electorales estadounidenses cuando el País era una nación completamente rural y en dicha región se concentraban los principales grupos de agricultores de raza blanca que se consideraban la esencia de la democracia especial de los norteamericanos. Se trata en realidad de la recreación nostálgica de un escenario teatral que no representa ahora mismo ni siquiera un mínimo aspecto de la realidad política y social existente en los Estados Unidos, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando los escenarios de la economía y de las finanzas cambiaron por completo y el país se convirtió en una sociedad industrial en su mayor parte.

De acuerdo a las campañas presidenciales de los años setentas en adelante, los triunfadores de las primarias de Iowa nunca llegaron a la presidencia de los EUA, ya que quiénes capturaron el control de las grandes industrias bélicas, de los industriales y financieros han sido los presidentes de la gran nación. Como han sido los casos de Reagan, de Bush, de Clinton y del actual presidente Obama. Por otra parte, Iowa es apenas el primer ‘caucus’ de los casi 50 que se realizarán en el resto del año y las clases medias blancas dominantes a principios del siglo 20 ya han dejado su lugar a una complicada red de etnias con tendencias racistas que son ahora la clase media dominante.

Desde el fin de la 2ª. Guerra Mundial ambos partidos perdieron su clase media blanca con sus necesidades, miedos y aspiraciones que también satisfacían los intereses de la élite de los ricos más poderosos. Ahora los ricos son bastante más ricos que antes y tratan de cambiar el consenso político tradicional para la actual clase media en plena declinación, tanto en su economía como en su cultura.

La historia de esta declinación se encuentra tanto en términos étnicos como raciales, ya que los Estados Unidos con mayoría de blancos está siendo desplazado por un nuevo país multicultural y particularmente en la derecha política los votantes están volviendo hacia una postura racista. De hecho el cambio real no es interracial, sino hacia el interior de cada raza. El populismo que ahora existe se deriva del choque de los blancos que destacan en la economía mundial, en medio de los cambios culturales de los últimos 50 años y los blancos que no logran destacar.

La inestabilidad cultural agrava la economía y la mayoría de las personas de la clase media están en un terreno inestable, ya que se está erosionando el mundo en el que antes confiaban y sus ingresos financieros están estancados. Pero ninguno de los dos partidos políticos ha reaccionado a esta situación, sino que la está alentando. Mientras que la izquierda política recuerda cada día el eclipse demográfico de la clase media blanca, cuyos miembros ahora son irrelevantes en el futuro de los Estados Unidos; por otra parte los conservadores que se consideran con éxito consideran que son ellos los que sostienen al País, ya que la clase media conservadora en general no contribuye al desarrollo de los Estados Unidos.

Aunque es enigmático el panorama político y social que arroja esta primera asamblea legislativa de Iowa, lo más visible es que se ha derrumbado por completo el viejo teatro electoral de donde surgieron los líderes políticos que administraron con gran éxito durante 150 años a la gran nación estadounidense. Pero es obvio que esos tiempos han llegado a su fin y ya nadie cree en la democracia representativa que fue un paradigma inexpugnable para todo el mundo.

Al margen de lo que suceda en las próximas 50 asambleas electorales durante el año y de quién llegue a ser el próximo presidente de los Estados Unidos, es un hecho visible que la gran nación norteamericana ha llegado a una etapa de declinación que será definitiva. No importa que aún sigan liderando a nivel mundial las finanzas y la industria bélica, su liderazgo ya no será unilateral y en pocos años serán superados por otras naciones, como China y la India con modelos políticos diferentes y sobre todo, híbridos, donde los mitos de la estructura de poder y de la religión ya no son permanentes.

Por ahora es imposible imaginar las estructuras de los organismos que controlarán el nuevo orden mundial y menos aún las características de los funcionarios públicos que los administrarán. De igual forma los paradigmas familiares, de los diversos sectores de la sociedad y los mitos que regirán a nuevo mundo aún no se descubren. Si acaso en los conceptos de ciudades inteligentes en lo colectivo y de los nativos digitales en los casos de las personas en particular.

Adenda: Este nuevo orden mundial traerá como consecuencia fundamental una menor violencia, tanto en el nivel global como en el mundo doméstico, una diferente manera de abordar la educación fundamental y una dimensión distinta de la ética, de la política y del arte.