Geopolítica 2016

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Después de lo acontecido el pasado lunes 4 de enero en los mercados de valores mundiales y de la retirada de China de dichos mercados, al tener que cerrar prematuramente después de alcanzar el límite de pérdidas de 7% tras conocer que la actividad fabril de China se había contraído por décimo mes consecutivo. Además de las tensiones entre Arabia Saudita e Irán que rompieron relaciones diplomáticas el pasado domingo en respuesta a la toma de la embajada de Arabia en Teherán, después de la ejecución en Irán de un alto clérigo chiita, todo hace suponer que la geopolítica del 2016 tendrá muchas tensiones y habrá múltiples problemas en el equilibrio del nuevo orden mundial.

El Euro Stoxx 50 se desplomó en un 3.28%, mientras que el DAX alemán retrocedía un 4.3%. Aunque aún no hay acciones de pánico, los mercados la mayoría de las naciones no saben que hacer frente a esa tensión en el Medio Oriente, el incremento de las migraciones hacia Europa y el freno brutal de la economía fabril de China. Todo ello hace recapacitar a los inversores sobre sus estimaciones de crecimiento y el gran riesgo geopolítico de acuerdo a la opinión del experto Paul Mendelsohon de Windham Financial Services.

Por otra parte, en las últimas tres semanas las acciones chinas han bajado un 30%, Pekín ha tratado de detener su venta y el regulador de valores de China ha prohibido vender sus participaciones a los principales accionistas durante los próximos seis meses. Además existe un plan para proporcionar miles de millones de dólares a 21 casas de bolsa para sostener los precios de las acciones y poner un límite a las ventas marginales.

El mercado de valores de China aún conserva una ganancia del 8% en el 2015, superando al mercado de valores de los Estados Unidos de acuerdo al índice Standard & Poor’s 500. La mayor parte del mercado de valores chinos se compone de pequeños inversionistas, muchos de los cuáles han reportado grandes ganancias este año. Pero subsiste la pregunta de si la caída de la bolsa de China podría ser contagiosa para los mercados globales. Mientras que el mercado de valores de los Estados Unidos se ha mantenido relativamente bien desde el inicio de la caída del mercado de China y del drama griego que afecta a toda Europa.

Los precios de los commodities se han colapsado de golpe en los últimos días y los del petróleo se han debilitado mucho con el crudo West Texas Intermediate cayendo 8% tan sólo el lunes pasado. Desde que el petróleo empezó a bajar en el otoño del 2014 se ha hablado del gran colapso petrolero. El mundo se inundó de gas shale de EUA y de gas de esquisto canadiense, mientras Arabia Saudita decidió no recortar su producción y estabilizar los precios.

Los vendedores de petróleo se enfocaron a su almacenamiento y el precio del barril subió a medida de que las reservas y las plataformas decayeron. Pero en verano del 2015 todo cambió. La ola de ventas de acciones chinas ha aumentado la participación por la demanda del mayor consumidor en el mundo de petróleo crudo. Aunque ahora el West Texas Intermediate cotiza por encima de los 52 dólares el barril apenas en junio pasado cotizaba a 61.

No solo el petróleo ha caído sino también el precio del hierro. Por lo que el bono del Tesoro a 10 años ha vuelto a 2.24 y hay escepticismo de la que la Reserva Federal vuelva a aumentar las tasas de interés este año frente a la deflación. Pero China, por razones que no da a conocer está tomando muy en serio su caída en la Bolsa de Valores. Y esta situación es quizá la que más influirá en la geopolítica y en la economía del mundo en los próximos meses.

Aunque China no publica la gran caída de su producción industrial, el hecho es que jamás había disminuido tanto en los últimos 30 años. Y esto se ha debido a que tanto el mercado europeo como el de los Estados Unidos han disminuido su consumo de productos industriales chinos y en ninguno de esos dos grandes consumidores se advierten signos de recuperación. Ya que Europa trata de sobrevivir a la ola de migraciones del Medio Oriente y de los países de Africa, mientras que los Estados Unidos se han retirado de manera oficial de la producción de bienes y servicios para dedicarse únicamente a obtener riqueza del capital especulativo.

Si a la contracción de esos dos grandes mercados se agrega la crisis de Brasil, la India y de los países de Sud América, es muy probable que China tenga que renunciar o modificar su actual plan de crecimiento económico y busque desarrollarse mediante nuevas alianzas con las diversas naciones asiáticas o inicie una nueva ruta comercial hacia la Polinesia y Oceanía. Pero no hay duda de que el inteligente gobierno de Xi Jingping ya está buscando y pronto encontrará una solución pacífica a esta nueva realidad geopolítica y económica del mundo presente.

Es obvio que los Estados Unidos buscarán sobrevivir cuanto sea posible a su inevitable decadencia y es muy posible que Europa, al desplazarse hacia la derecha política termine en un proceso de fragmentación política y desaparezca la Unión Europea. No hay duda de que el Medio Oriente seguirá siendo el nódulo de todos los grandes conflictos de todo el mundo y los continentes de América Latina y de Africa permanecerán al margen del crecimiento de los países desarrollados.

Adenda: Por la inmoralidad de sus acciones bélicas de los últimos años, los Estados Unidos y sus socios europeos en el negocio de las guerras trasatlánticas están ahora recibiendo los castigos correspondientes a sus crímenes y ya están sufriendo el desprecio de una nueva sociedad que busca evitar la violencia física y la visión unilateral de la realidad que ha cultivado Occidente durante casi dos siglos.