México no es un País Libre

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Después de más de doscientos años de haber logrado la independencia del reino español, México no es aún una sociedad libre, ya que construir y mejorar la condiciones de vida de los mexicanos no ha sido prioridad para ninguno de los gobiernos que surgieron tras el triunfo de la gesta independentista protagonizada por Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide con el Abrazo de Acatempan el día 10 de febrero de 1821. Esta supuesta libertad ha sido coartada por gobiernos federales y estatales que dentro de una opacidad total, sin rendición de cuentas han convertido sus cotos de poder locales en reinos totalitarios.

 

Durante más de 200 años, los gobiernos mexicanos no han tenido la dignidad, ni el valor para sujetarse a la rendición de cuentas, ya que les ha resultado más cómodo controlar a la sociedad para seguir enriqueciendo a las familias políticas y a sus herederos que salen cargados de riquezas de sus puestos. Ahora mismo esas familias de políticos se han asociado con las empresas mediáticas y televisivas para lograr un control aún mayor de la población que dicen representar.

 

No obstante, el escenario político del 2014 ha mostrado que no han sido en vano las diversas luchas sociales como nunca habían acontecido en los pasados doscientos años. La sociedad civil tiene ahora un papel fundamental para presionar al gobierno a que cumpla sus obligaciones fundamentales que según la Constitución son las de otorgar educación, salud y seguridad a los ciudadanos, además de ser un defensor a ultranza de los recursos naturales del País.

 

Hasta la fecha, ningún gobierno contemporáneo lo ha logrado, pero los relativos avances de ahora no serían posibles sin la presencia de los grupos civiles organizados que sin temor y con una mayor capacidad intelectual y de conocimientos que los gobernantes y fuertemente apoyados por Internet han logrado poner en evidencia las malas tácticas de los gobiernos, los abusos, la impunidad y la corrupción de todos quienes se convirtieron en Presidentes y en Gobernadores después del largo período colonial.

 

Haciendo un análisis de los poco más de dos años del Gobierno actual de Peña Nieto, se observa que el camino de su mandato se ha vuelto escabroso, ya que pretende continuar con los viejos principios de omnipotencia presidencial que utilizó su partido (PRI) durante largos años, pero ahora ha surgido una sociedad civil aguerrida y documentada que está defendiendo sus derechos y parece que hará fracasar al gobierno actual o por lo menos le hará modificar sus anticuadas estrategias.

 

Aunque hayan transcurrido más de doscientos años de que se declaró la independencia de México y aún no exista libertad real para los mexicanos, ya se cuenta con herramientas y conocimientos para llegar a ser libres y poder contrarrestar la injusticia que ahora ejercen los tres Poderes del Gobierno de la República. Por lo que no hay duda de que muy pronto la sociedad civil mexicana encontrará por fin su libertad y su dignidad.

 

Ha sido la hipótesis de brillantes pensadores mexicanos y extranjeros que la explicación de la falta de autonomía y de libertad en las mentes de los mexicanos proviene de su largo pasado colonial, durante el cual las mitologías aborígenes fueron destruidas por el cruento proceso de evangelización de la iglesia católica que se combinó con una especie de renuncia voluntaria a sus propios mitos de las diferentes etnias aborígenes del México colonial. Por una parte debido al ancestral mito de Quetzalcóatl que señalaba la llegada de un hombre blanco a dirigir al mundo y por otra, por el descubrimiento que hicieron de la tercera dimensión en el espacio físico y la renuncia inmediata a sus propias iconologías que sólo utilizaban una sola dimensión y convirtió a México en la expresión más bella y sofisticada del barroco.

 

Pero el hecho real es que los mexicanos nunca lograrán alcanzar una verdadera autonomía política e ideológica mientras no se modifique el viejo y anticuado sistema de la partidocracia y surja un liderazgo al margen de las viejas mitologías religiosas y de las ideologías que provienen de otros países. A pesar de que su clase popular, en condiciones de pobreza es más del cincuenta por ciento de la población, el proceso educativo iniciado por Lázaro Cárdenas desde 1936 logró crear una clase popular pensante que podría ser la base de una nueva nación, donde los latifundistas y los ricos ya no sean quienes dirigen al País, como ahora mismo ocurre.

 

Este fenómeno social del surgimiento de las clases populares pensantes en combinación con lo que ha quedado de las clases medias, después de los reiterados colapsos económicos del siglo pasado y del presente se está presentando en la mayoría de las naciones más avanzadas de Latinoamérica, como Chile, Brasil, Argentina y Uruguay, asimismo sucede en la India y en las naciones de Europa que no han podido salir de la crisis del 2009 como España, Grecia, República Checa, Polonia y otras naciones de Europa del Este, como Rumanía, Bulgaria y Hungría. Sin olvidar a las naciones del Norte de Africa y del denominado Gran Medio Oriente, cuyos gobiernos actuales pueden estallar en cualquier momento.

 

Adenda: Es muy probable que la caída brutal de los precios del petróleo, la reactivación de la economía norteamericana y la formación del nuevo eje económico mundial entre Alemania y China originen cambios profundos en las economías de muchas naciones del mundo, Pero es un hecho visible que el paradigma mundial de la república democrática ha empezado a cuestionarse y habrá naciones donde esta fórmula de gobierno podría derrumbarse en un corto período de tiempo, como son los casos de España, de Argentina, de Brasil y de México.