Venecia y el nuevo feudalismo

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El fenómeno de la supuesta filantropía con propósitos de evasión fiscal que observamos en Florencia, también se extiende a la bellísima ciudad de Venecia que se empezó a construir desde el siglo 5 DC. Los trabajos de restauración de la Plaza de San Marcos y de los principales centros de concentración de turistas en Venecia y en todo Italia continúan sin descanso. La limpieza y mantenimiento de los imafrontes y las cúpulas de la Gran Basílica de San Marcos, del nuevo piso de la Gran Plaza y de los edificios que la circundan no han cesado desde el 2008, cuando la gran mayoría de los estados y municipios de Italia y de gran parte de las naciones de Occidente se declararon en bancarrota fiscal, ya que las empresas y particulares de altos ingresos no quieren pagar sus impuestos al Estado y tratan de disminuir sus contribuciones con deducciones fiscales supuestamente filantrópicas y de protección a las grandes obras de arte que se han ido legalizando con gran rapidez.

Aunque el número de turistas que afluyen anualmente a la ciudad de Venecia ya alcanza una tercera parte de los 45 millones anuales que llegan a Italia, esta bellísima región concentra gran cantidad de productores de artículos de lujo y de las principales tiendas de marcas famosas de todo el mundo, para lo que han instalado sus talleres de producción semiocultos que son atendidos por migrantes apócrifos – principalmente provenientes del Lejano Oriente – quienes reciben salarios ínfimos y carecen de capacidad de asociación para realizar cualquier clase de protesta legal contra los ricos propietarios de esas empresas que utilizan un alto porcentaje de mano de obra muy barata y no proporcionan a sus trabajadores prestaciones laborales de ningún tipo.

Empresas como Armani, Vuitton, Prada, Versace, Gucci y muchas más han decidido hacer contribuciones voluntarias a las obras de arte público en museos, iglesias, monasterios y lugares urbanos con la consiguiente deducción de sus pagos fiscales, siempre en una proporción superior a la del valor de sus aportaciones y con la aprobación de las autoridades municipales o regionales donde se realizan las obras de restauración y mantenimiento de las grandes obras arquitectónicas y plásticas que ahora son patrimonio de la Humanidad.

Este proceso de financiamiento de las obras de arte de alto nivel en las tres principales ciudades artísticas de Italia (Roma, Florencia y Venecia) ha impulsado el flujo del turismo internacional de Italia que ya duplica al de México, a pesar de que su cercanía con Estados Unidos y de los bajos costos de hoteles, alimentos, productos y servicios que son menos de un tercio de sus equivalentes en Italia. Para dar una idea de las consecuencias de este inédito fenómeno de contribución fiscal externa para las inversiones del Estado en las cuatro principales naciones con mayor turismo internacional en el mundo se concluye que Francia ocupa el primer lugar con 80 millones anuales de visitantes, Estados Unidos el segundo con casi 70 millones, España el tercero con 57 millones e Italia el cuarto con 45 millones. Mientras México solo alcanza un lugar vigésimo con 23 millones.

Pero nuestra idea fundamental es reconsiderar la influencia del arte veneciano en el mundo desde el siglo 5 DC hasta 1797 cuando perdió el control de la ruta comercial entre los países de Europa Occidental, el Medio y el Lejano Oriente y la incipiente sociedad industrial empezó a producir medios de transporte con el uso de nuevas energías que les permitían navegar por todo el mundo sin estar sujetos a las peligrosas rutas terrestres a través de los burgos, a las variables corrientes de aire en el mar con los barcos de vela y a los músculos de los esclavos que remaban al golpe del látigo.

No hay duda de que Venecia aportó durante muchos siglos una visión 'sui generis' del arte Occidental donde se logró conciliar el románico, con el bizantino y el gótico en su principal monumento arquitectónico que sigue siendo la Basílica de San Marcos. Y justo a unos cuantos metros se construyó el templo barroco más hermoso de la época conocido como la Basílica de Santa María de la Salud que fue el paradigma del barroco en toda Europa; la Basílica de Santa María Gloriosa del Frori donde se conserva parte de la obra de Tiziano y la Basílica de Giorgio Maggiori que guarda obras de Tintoretto, además de unas sillas corales que son consideradas las más bellas del mundo.

Como Venecia fue el ombligo del mundo del comercio internacional durante muchos siglos conviene señalar que fue la cuna de grandes hombres y de genios que lo mismo destacaron en la exploración, el comercio y la aventura, como Marco Polo, quien descubrió las rutas del comercio hacia el Lejano Oriente, el enorme pintor Giovanni Bellini, los grandes maestros renacentistas Tiziano y Tintoretto, el gran compositor de música barroca Antonio Vivaldi, más otros muchos genios que aún perviven en la historia de las artes mundiales.

Adenda: México cuenta con infinidad de obras de arte que produjeron las primeras culturas mesoamericanas de olmecas y teotihuacanos que ahora son patrimonio de la Humanidad. No obstante, nuestros señores feudales como Slim, Azcárraga, Salinas de Gortari y los dueños de los principales monopolios nacionales y extranjeros apenas se atreven a idear mecanismos de recolección de dinero para algunos discapacitados donde no aportan sino sumas miserables. Pero el turismo potencial de México es superior al de todas las naciones de Europa y fomentarlo es la única forma de recuperar su maltrecha economía.

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