La crisis de Ucrania

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De acuerdo a la opinión de Noham Chomsky, uno de los estudiosos de la geopolítica más informados del mundo, la crisis actual en Ucrania es muy grave y comparable con la de los misiles en Cuba en 1962. Su origen fue la anexión de Crimea hace unos meses por el presidente Putin rompiendo el orden mundial establecido desde el final de la Guerra Fría, en el que las grandes potencias solo intervienen fuera de sus territorios cuando existe un consenso mundial o cuando han sido agredidas en sus dominios. Dice Chomsky que Rusia transgredió las muy claras 'líneas rojas' que habían marcado los Estados Unidos en las fronteras rusas cuando se derrumbó la URSS, por lo que estas acciones de anexión de Crimea pudieran ser el origen de una conflagración mundial de grandes dimensiones.

Por fortuna, hace apenas dos días, Putin reconsideró la estrategia de invadir a Ucrania y la situación se suavizó considerablemente mediante un diálogo que sostuvo el presidente ruso con el representante de la OCDE en Europa. No obstante, los Estados Unidos mantienen su ofensiva de sanciones económicas y políticas contra Rusia, pero en un ámbito donde no se percibe una confrontación bélica y ni siquiera una guerra de 'drones' o cibernética. Por lo que resulta de gran interés profundizar un poco en la crisis para saber cuales han sido las principales causas de su repentina desaparición.

Según los expertos en el mundo bursátil de Europa del Este, como es el caso del indicador financiero EBIDTA, Gazprom, la empresa pública rusa que vende el gas en Europa es ahora mismo la más grande del mundo superando a Apple y a Exxon Mobil, ya que la familia Rothschild ha empezado a comprar sus acciones y busca tener una mayoría sobre las de Rusia. Después de este evento de compra masiva de acciones de Gazprom por la dinastía Rothschild esta empresa pública ocupa ya el lugar número cinco del mundo en beneficios netos con 35,620 mdd anuales y el lugar número 16 en ingresos totales con 160,400 mdd.

Estas cifras récord se deben en gran parte a la exportación de gas a Europa, aún cuando sus precios no han sido aumentados, pero la venta en su total subió en un 16.3% y alcanzó el 30% del mercado europeo que significa el 40% del total de sus ingresos. No obstante el enorme crecimiento de sus indicadores financieros, éstos no se han reflejado en la capitalización de Gazprom y apenas el 29 de abril pasado la empresa apenas ocupaba el lugar 110 en el mundo. En ese momento de hace apenas unos días, los indicadores más reconocidos del mercado global estimaban el valor de la empresa en 85,000 mdd. Mientras Exxon Mobil estaba en 436,080 mdd. y Apple redondeaba 511,740 mdd.

Fue entonces que la dinastía de los Rothschild empezó a invertir en Gazprom y en el primer trimestre de este año ha septuplicado la emisión de 'recibos hipotecarios americanos' hasta alcanzar 1.7 millones de dólares. Es obvio que esa cifra es ridícula para los Rothschild, pero ha permitido pensar a los expertos bursátiles de esa región – como la FBS – a los especuladores y al mismo gobierno ruso que la empresa crecerá de forma espectacular en los próximos meses o días y sus ingresos proveerán los recursos que requiere Rusia para su crecimiento.

En el primer trimestre del 2014 el precio de la acción de Gazprom oscilaba entre 2 y 3 dólares al precio de cambio actual, mientras que en el 2008 una acción llegó a valer 9 dólares cuando la paridad del rublo era casi el doble de la actual. Según los analistas bursátiles de mayor renombre en el mundo, las acciones de Gazprom están subestimadas ahora mismo y su valoración real dependerá totalmente de la postura geopolítica de Occidente, ya que si llegase a imponer más sanciones económicas a Rusia, todos los accionistas de Gazprom sufrirían las consecuencias, pero sobre todo Rusia que posee la mayoría de las acciones.

Es por tanto viable la hipótesis de los expertos en indicadores bursátiles que Putin haya cambiado su política belicista de gran riesgo por una de carácter financiero sin riesgo, ya que la República China es la única potencia bélica y económica que pudiera apoyarla contra los Estados Unidos, pero ellos siguen, como siempre, creciendo sin tomar riesgos y para este fin de año se convertirán en la economía más poderosa del mundo. Por otra parte, es muy improbable que los hidrocarburos se vuelvan a usar en las guerras trasatlánticas y el único mercado visible de gran tamaño en el futuro inmediato es el del gas natural para generar la energía eléctrica de las grandes urbes.

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