Pinker y el Populismo (I)

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Nacido en Montreal Canadá, Steven Pinker es considerado uno de los psicólogos cognitivos más brillantes del mundo actual. Este catedrático de la Universidad de Harvard es un firme defensor del origen genético de la conducta humana. Ahora mismo ha escrito un extraordinario libro titulado ‘En defensa de la Ilustración’ donde hace un ajuste de cuentas con los enemigos del progreso y con quiénes piensan que el mundo siempre está retrocediendo y sólo ellos pueden salvarlo.

Justo en esta época actual, Donald Trump, el Brexit, además de las tendencias tribales y nacionalistas son la parte más visible de esta crisis mundial actual que amenaza a la sociedad humana del presente y combinada con la guerra comercial desatada por Estados Unidos pretende cambiar el presente que no les favorece por un pasado de hace casi cien años en el que fueron los dueños del mundo cuando destruyeron los valores de la Ilustración que había dejado la Revolución Francesa en Occidente.

Dice Pinker que los ideales de la razón y de la ciencia son los que siempre han movido al mundo y deben defenderse a toda costa. Opina que el progreso no es algo subjetivo, ya que la gran mayoría de los seres humanos tienen los mismos propósitos en materia de salud, de seguridad, de sabiduría y de libertad. Todo ello es lo que se conoce como progreso y justo ahora es lo que el ser humano tiene que defender.

Según Pinker, la mayoría de los intelectuales de hoy identifican el libre mercado con el liberalismo extremo, aunque no son lo mismo y así lo consideró Adam Smith desde que se inició el capitalismo. Desde el momento de la Gran Recesión a principios del siglo XX, gran parte de la población de Occidente ha llegado a la conclusión de que el capitalismo y sus instituciones han fallado y se consideran como los perdedores de la globalización.

No obstante, Pinker les dice que ni la globalización, ni los mercados libres los han empobrecido. Señala que la pobreza extrema ha descendido un 75% en los últimos 30 años y que no existe incompatibilidad entre los mercados y las regulaciones. Piensa que la Gran Recesión demostró que se debe de evitar el caos de los mercados sin regulación.

Dice Pinker en su último libro que se requiere recordar el gran poder que tienen los mercados para mejorar la vida. El mayor descenso de la pobreza mundial en la Historia se ha dado en China y no fue mediante la distribución masiva de la riqueza mundial desde países de Occidente, sino mediante el desarrollo de instituciones de mercado.

Señala Pinker que desde hace 25 años, cada día escapan de la pobreza 137,000 personas. Sin embargo, eso nunca es mencionado por los medios de comunicación masiva ni por los organismos transnacionales. Pinker piensa que la mejora económica no da mayor libertad individual, sino que genera otras formas de vida más placentera y cuando los países abandonan el mercado, regularmente se hunden en la miseria. Tal como sucedió con la Unión Soviética, en la China de Mao, en Alemania del Este antes de que cayera el Muro y ahora en Venezuela.

Nadie sabe con certeza porqué está ascendiendo el populismo en todo el mundo. Pinker cree que la Gran Recesión contribuyó mucho a ello, mientras que en Europa hubo el factor nodular de la corriente migratoria desde los países musulmanes que aumentaba el territorio de los países yihadistas y se exageraba su riesgo. De modo que el miedo y el prejuicio moral de muchos ciudadanos generó esa reacción populista. Ya que el populismo tiene una base rural que se extiende por las capas menos cultas de la sociedad, debido a que el mundo es cada vez más urbano y más educado. Cree Pinker que al desaparecer la generación de Trump, los millennials subirán al poder siendo enemigos naturales del populismo.

No obstante, el mundo actual está en grave peligro de iniciar una tercera guerra mundial debido a la personalidad impulsiva, vengativa y punitiva de Trump, ya que tiene el poder de declarar una guerra nuclear. Además de que se opone a las instituciones que han permitido el progreso. Rechaza el comercio global, la cooperación internacional, el orden mundial, la ONU, etcétera.

Dice Pinker que si en estas últimas décadas no ha habido guerras mundiales es debido que somos aún una comunidad de naciones y las decisiones se toman en conjunto. Aunque Trump amenaza este orden mundial, sus instintos autoritarios están sometiendo a una prueba histórica a todo el mundo y a la democracia de los Estados Unidos.

A pesar de Trump, Pinker piensa que vencerán las instituciones. Sobre todo debido al surgimiento de nuevos líderes mundiales de gran valor como Trudeau y Macron que aún conservan los valores de la Ilustración.

Adenda: En una segunda parte, seguiremos con los estudios de Pinker hasta los momentos actuales.