Breve Historia de México (I)

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Por diferentes motivos, todos los países latinoamericanos sufren ahora un proceso de cambio muy profundo y todo hace pensar que se iniciará una nueva etapa histórica en todo el mundo. Por lo que trataré de hacer una brevísima síntesis de la historia de México que nos permita prevenir su futuro inmediato de una manera objetiva y simple.

Los españoles entraron a Mesoamérica por Veracruz, se aliaron con algunos pueblos indígenas y avanzaron hacia México-Tenochitlán derrotando en el camino a algunos aliados de los mexicas. No obstante, el rey de los mexicas Moctezuma Xocoyotzin recibió en paz a los españoles con la mayoría de los mexicas en pie de guerra. Cuitláhuac derrotó a los invasores en 1520 pero murió y su sucesor Cuauhtémoc, quién fue el último tlatoani tenochca fue apresado en 1521 y ejecutado en 1525. Entonces los españoles se lanzaron a conquistar toda Nueva España en un proceso que duró casi 300 años. Al mismo tiempo se cristianizó y se aculturizó a los pueblos indígenas.

Hernán Cortés asumió el gobierno como capitán general de Nueva España y en 1527 se estableció la Audiencia de México. El primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco a partir de 1535 y Nueva España fue gobernada por 63 virreyes. La dominación española enfrentó con éxito la resistencia indígena que algunas veces se manifestó armada como en la Guerra Chichimeca, la Guerra de Mixtán (1540-1551), La Rebelión de los Pericués (1734-1737) y la de los Mayas de Cistel (1761).

La minería fue la base de la economía novohispana al descubrirse yacimientos de oro y plata en Zacatecas y Guanajuato, de modo que la Nueva España alcanzó un alto nivel económico en muy corto tiempo. Eso permitió el desarrollo de la agricultura en regiones del Bajío y en los valles de México y Puebla, donde se empezó a desarrollar una industria de bajo nivel y el peso mexicano, debido a la alta ley de su moneda fue usado en las transacciones comerciales del Imperio Español.

El comercio de la Nueva España se realizaba a través de los puertos de Veracruz y de Acapulco, a donde llegaba La Nao de China y de ahí se transportaban los productos hacia el centro del país, incluyendo a Puebla donde tuvieron gran influencia.

De hecho, el virreinato fue la base del desarrollo social del México actual, donde se fusionaron las culturas indígenas y europeas generando una variada mezcla de diversas etnias. En ese período surgieron figuras maravillosas como Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón en la literatura y Manuel Tolsá en la arquitectura. También destacaron Pedro Romero de Terreros, fundador del Monte Pío, de donde surgió el microcrédito a nivel mundial y Andrés Manuel del Río, un científico que descubrió el vanadio.

La mayoría de los novohispanos eran católicos y la Santa Inquisición que iba contra herejes y apóstatas tenía instalaciones en México, pero por fortuna los indígenas estaban exentos a sus tormentos por ‘carecer de alma’ que los convertía en ‘neófitos de la fe’. El nivel de prosperidad de los novohispanos era el más alto de América, sobre todo en la ciudad de México, en Puebla, Veracruz, Acapulco y Zacatecas. Durante el virreinato surgieron muchas de las tradiciones e instituciones que han evolucionado y ahora forman parte de las características de la población mexicana actual.

La invasión francesa de España ocasionó varios movimientos de liberación en las colonias de América y en 1808 hubo una crisis política grave en Nueva España que concluyó con la destitución del virrey Iturrigaray mediante un golpe de estado. También hubo conspiraciones en otras regiones del territorio virreinal español pero fueron suprimidas con violencia. El 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla llamó a la insurgencia al pueblo de Dolores en Guanajuato, donde se originó la Guerra de Independencia. A Hidalgo se debe la abolición de la esclavitud en México y fue fusilado en 1811 junto a otros líderes del movimiento

El movimiento insurgente se fortaleció en el centro de la Nueva España bajo el mando de José María Morelos y Pavón, quién era un excelente estratega militar. En 1813 convocó al Congreso de Chilpancingo que proclamó la independencia de América Septentrional creando la Primera Constitución promulgada en Apatzingán, pero Morelos fue capturado y fusilado en 1815.

A partir de 1815, los insurgentes entraron en una guerra defensiva y fragmentada con Pedro Moreno y Francisco Javier Mina, quién avanzó desde Tamaulipas hacia el centro de México pero fue derrotado. Entonces el virrey Apodaca alentó la deserción de muchos insurgentes y la nueva Constitución de Cádiz en 1820 afectó a la élite novohispana que había pactado la Independencia con los insurgentes. Agustín de Iturbide se apoyó en Vicente Guerrero y juntos promulgaron el Plan de Iguala. De modo que cuando Juan O’ Donojú – el último virrey – llegó a la Nueva España firmó el Acta de Independencia de México el 28 de septiembre de 1821.

Después de los Tratados de Córdoba se instaló un gobierno provisional que funcionó hasta la coronación de Iturbide. Su situación era endeble, por lo que se promulgó el Plan de Casa Mata con la idea de formar una república. Pero la insurrección republicana triunfó en 1823, Iturbide se exiló y América Central se separó de México.

En 1833, Valentín Gómez Farías hizo unas reformas liberales a la Constitución y los conservadores reaccionaron disolviéndose la república federal e instalándose una república centralista. En 1835 la promulgación de las Siete Leyes provocó movimientos separatistas que fueron reprimidos, salvo el de Texas que logró su independencia en 1836. Y en 1841 Yucatán se separó de México y no volvió a integrarse hasta 1848.

Como resultado de las reclamaciones territoriales de Texas, los Estados Unidos invadieron a México entre 1846 y 1848. En medio de la guerra los federalistas reinstalaron la Constitución de 1824 y al perder la guerra, el gobierno mexicano se vió obligado a firmar el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, por el que se entregó más de la mitad del territorio del país a los Estados Unidos. Luego prosiguieron los enfrentamientos entre facciones políticas que propiciaron la última llegada al poder de Antonio López de Santana que fue la undécima y la ejerció como dictador. Pero vino Juan Alvarez, quién encabezó una insurrección y depusieron a Santana.